Chivas y Tigres: un empate que desnuda carencias

El Estadio Akron fue testigo de un duelo que, más allá del 0-0, dejó una radiografía clara de dos equipos con caminos distintos pero con problemas evidentes. Chivas y Tigres empataron en el juego pendiente de la Jornada 1 del Apertura 2025, y aunque en el marcador no hubo goles, en la cancha sobraron las lecturas.
Nahuel Guzmán, el eterno antídoto rojiblanco
Otra vez el “Patón” Guzmán se convirtió en protagonista. El arquero argentino detuvo un penal a Efraín Álvarez y sostuvo a un Tigres que estuvo más cerca de perder que de ganar. Lo de Nahuel ya no sorprende: es un guardameta que vive para los momentos grandes, capaz de agigantarse cuando su equipo más lo necesita.
No es casualidad que la estadística se incline a su favor cada vez que enfrenta a Chivas. El Rebaño suma ya siete partidos consecutivos sin poder vencer a Tigres en Guadalajara, una losa que pesa y que, en buena parte, se explica en la seguridad que Guzmán transmite bajo los tres palos.
Chivas: juega, propone… pero no define
El equipo de Fernando Gago mostró su modelo de siempre: posesión, dominio territorial, intención ofensiva. Sin embargo, volvió a tropezar con la misma piedra: la falta de un ‘9’ que traduzca ese control en goles.
Chivas genera, llega, crea ocasiones… pero no tiene un delantero confiable que garantice eficacia. El penal fallado por Efraín Álvarez refleja el síntoma de fondo: no hay un hombre que cargue con la responsabilidad del gol en momentos clave. Y en una liga tan pareja como la mexicana, esa ausencia marca la diferencia entre la victoria y el desencanto.

Tigres: dependientes de Nahuel y de Correa
Por el lado felino, las señales son preocupantes. Tigres acumuló su segundo empate sin goles y mostró un ataque predecible, reducido prácticamente a lo que pudiera inventar Ángel Correa. El argentino fue el único que disparó con peligro, evidenciando lo limitado que luce el cuadro de Guido Pizarro en ofensiva.
Defensivamente, tampoco hay garantías. El penal de Aquino y las llegadas constantes de Chivas dejaron claro que la solidez no es precisamente el fuerte de este Tigres. Si no fuera por Guzmán, la derrota estaba servida.
Un punto con sabor amargo para ambos
El empate deja preguntas incómodas en los dos vestidores. Para Chivas, la urgencia de encontrar a ese delantero que rompa la inercia de un equipo que juega bien pero no define. Para Tigres, la dependencia casi total de Nahuel Guzmán y el aislamiento ofensivo de Correa.
Al final, el 0-0 en Zapopan no fue un simple empate: fue una advertencia. Chivas necesita gol. Tigres necesita un plan más allá de su arquero. Y ambos saben que, con lo mostrado, la pelea por la parte alta del torneo sigue siendo más una ilusión que una realidad.
