TIGRES FEMENIL: CONTUNDENCIA DE CAMPEÓN… ¿SUFICIENTE PARA RECUPERAR EL TRONO?

No fue una exhibición de fantasía. No fue una goleada para la estadística. Fue un partido bravo, incómodo, de esos que se juegan con la cabeza fría y el corazón firme. Y ahí, cuando el margen era mínimo, Tigres UANL Femenil demostró algo que no siempre se ve en los reflectores: madurez competitiva.
El 0-2 sobre Pumas UNAM Femenil no nació del espectáculo, nació de la jerarquía.
Primero, la sacudida. Thembi Kgatlana rompió el equilibrio con una jugada individual que tuvo todo: velocidad, determinación y esa mentalidad de “yo me hago cargo”. No fue solo un gol. Fue un mensaje. Cuando el partido estaba trabado, alguien tomó la responsabilidad.
Después vino el golpe quirúrgico. Error en salida universitaria y Diana Ordóñez hizo lo que hacen las delanteras de verdad: no perdonar. Sin drama. Sin adorno. Gol y silencio.
Eso también es grandeza.
Porque el campeón no siempre es el que mejor juega… es el que mejor resuelve. Y este Tigres llega a 21 puntos presionando arriba en la tabla, compitiendo con la autoridad que lo convirtió en referencia de la Liga MX Femenil. No deslumbra todos los partidos, pero casi siempre encuentra la manera. Y en torneos largos, eso pesa más que el aplauso momentáneo.
Ahora bien, hablemos claro.
A este equipo no se le mide como a los demás. A Tigres Femenil se le exige perfección. Y ahí está el debate: ¿le pedimos más porque puede dar más… o porque nos acostumbró a ganar títulos casi por inercia?

Bajo el mando de Pedro Martínez Losa, el equipo ha mostrado algo interesante: menos fuegos artificiales, más pragmatismo. Tal vez no enamora cada jornada, pero compite con una madurez que asusta. Y en liguilla, esa frialdad suele marcar la diferencia.
La pregunta incómoda pero necesaria es esta:
¿Queremos un Tigres que guste o un Tigres que gane? Porque a veces no van de la mano.
Las Amazonas están ahí, firmes, constantes, con gol y con carácter. El trono no se recupera con discursos, se recupera con noches como esta: cerradas, tensas, resueltas con personalidad.
Y tú, ¿ya ves a Tigres levantando el título otra vez… o sientes que todavía debe demostrar algo más para convencerte?
El debate está servido.
