Tigres festeja 65 años con un triunfo discreto y el debut victorioso de Pizarro

Los Tigres celebraron su 65 aniversario con una victoria mínima, un 1-0 sobre Querétaro que, más que fiesta, dejó una sensación de insatisfacción en el Estadio Universitario. Ganaron, sí, pero con un fútbol gris, predecible y sin contundencia.
El equipo dirigido por Guido Pizarro, quien se estrenó como técnico en la Liga MX, mostró un rostro inofensivo y carente de creatividad. Con este resultado, los felinos alcanzaron 22 puntos en el Clausura 2025, mientras que los Gallos Blancos siguen hundidos con 10 unidades.
Una ilusión efímera y un equipo sin respuestas
El partido comenzó con la emoción esperada de un aniversario histórico y con un Tigres que parecía dispuesto a regalarle a su afición una noche de gala. Apenas al minuto 4, Nicolás Ibáñez encontró un balón suelto en el área y definió de zurda para el 1-0. El Universitario explotó en júbilo… pero ahí terminó todo.
Después del gol, Tigres dejó de atacar con claridad y cayó en su propia trampa. Querétaro, con un hombre menos desde temprano, se replegó y defendió sin mucho esfuerzo ante un equipo local sin imaginación. Pizarro apostó por una línea de tres defensas centrales y dos carrileros con vocación ofensiva, pero el problema no estaba en la disposición táctica, sino en la ejecución.
Juan Brunetta, el hombre llamado a generar fútbol, jugó demasiado retrasado y lejos del área, dejando a Tigres sin un verdadero motor en el ataque. Lo que debía ser una celebración de alto nivel terminó convertido en un monólogo aburrido, sin velocidad ni sorpresa.
Cambios intrascendentes y un cierre sin emoción
Para el segundo tiempo, se esperaba una reacción, pero el equipo siguió con la misma monotonía. Al 61’, Pizarro intentó cambiar el rumbo con los ingresos de Raymundo Fulgencio y Juan Pablo Vigón por Marcelo Flores y Sebastián Córdova. Pero los ajustes no modificaron la dinámica del partido: un Tigres inoperante que movía el balón de un lado a otro sin profundidad ni peligro.
Los felinos abusaron de los centros sin precisión y sin un referente que pudiera hacer daño. Del otro lado, Querétaro ni siquiera intentó inquietar a Nahuel Guzmán, quien vivió una de sus noches más tranquilas en el arco.
Lo más destacado del cierre fue el gol anulado a Juan Brunetta en el minuto 92, un disparo de media distancia que terminó en las redes, pero que fue invalidado por un fuera de lugar de Fulgencio.

Una victoria sin sabor y un futuro incierto
El marcador final fue de 1-0, pero la sensación fue de un Tigres sin rumbo claro. Guido Pizarro, en su debut como técnico en Liga MX, mostró un equipo con posesión estéril, sin variantes ofensivas y sin la contundencia que se espera de un plantel tan poderoso.
Los felinos tendrán que mejorar si quieren pelear realmente por el título. El próximo sábado recibirán a Santos Laguna en el Estadio Universitario a las 17:00 horas. Si Tigres quiere ser protagonista, no puede seguir jugando con esta apatía. Una victoria en casa puede maquillar la realidad, pero no puede ocultarla.
