Una sola imagen, dos equipos… y el mismo rugido de grandeza

La postal no fue casual. Tigres varonil y Tigres Femenil compartieron entrenamiento y se tomaron la foto oficial del Apertura 2025, no por protocolo, sino por convicción. Porque cuando el discurso se convierte en acción, los símbolos cobran poder. Y Tigres, una vez más, marca el camino.
La escena fue clara: jugadores y jugadoras, cuerpo técnico y staff, todos en el mismo campo, con el mismo escudo en el pecho y el mismo objetivo en la mente: ganar. No hay diferencia en la exigencia, tampoco en el profesionalismo. Aquí no hay categorías menores, hay equipos con el mismo nivel de compromiso.
Lo que hace Tigres no es marketing, es identidad. Es respeto por su historia y por el presente que están construyendo sus dos plantillas. Es una cultura de alto rendimiento que no distingue entre hombres y mujeres, sino que exige resultados, entrega y pasión por igual.
Pero esta imagen también expone la desigualdad que aún impera en otros clubes del país. Porque mientras algunos apenas invierten lo mínimo en sus ramas femeniles, Tigres apuesta por el todo. No solo en fichajes o salarios, sino en infraestructura, visibilidad y, sobre todo, trato digno.

La pregunta que surge es incómoda pero necesaria: ¿cuántos equipos de la Liga MX están realmente comprometidos con la equidad dentro del fútbol? ¿Cuántos valoran a sus jugadoras como lo que son: profesionales que representan un proyecto de alto nivel?
Tigres ya se fotografió con su realidad… ¿y los demás, cuándo dejarán de maquillar la suya?
